La Montaña

La montaña estaba allí para ser señalada.
Los pastizales subían un poco por los lados,
Y luego había una pared de árboles con troncos:
Después de éso, sólo las copas de los árboles y las barrancas
Imperfectamente escondidas entre las hojas.

Robert Frost “The Mountain” (TR ejm)

La Montaña y la Sierra

Pelona-PicoDuarte
Loma La Pelona y el Pico Duarte, cordillera Central de la Rep. Dom. Las montañas más altas de las Antillas.
Foto: Miguel Rojas

Muchas de las montañas que vemos hoy eran mucho más altas cuando nacieron. Todas las montañas nacen por movimientos de la corteza de la Tierra. Cuando nacen, son rápidamente conquistadas por las plantas y animales de la superficie, que se aprovechan de los nuevos nichos que las montañas proveen.

La joven montaña empieza a recibir el ataque del sol, viento, organismos, temperatura y lluvia, y poco a poco se va desmenuzando. Los pequeños riachuelos que nacen en ella arrastran las migajas de la montaña en forma de arena y arcillas y las llevan hasta el mar. Una vez allá, el sedimento de la montaña volverá a ser parte del interior de la tierra y algún día, en el futuro, resurgirá nuevamente como una nueva montaña.

Composiciones musicales

Poemas de las montañas


florecitas

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